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El drama del puto vaso de agua
Mi trabajo casi siempre es online. Pero a veces tengo que ir a casas ajenas a conjugar verbos en sofás que no son míos. Nunca me ha gustado estar en casa de nadie. Ni aunque me inviten. Ni aunque me sonrían. Estoy incómodo. Que me den una patada en la rodilla ahora mismo si tú te sientes cómodo en tu trabajo. Te jodes. Haber estudiado más. ...O menos. El caso es que cuando voy a las casas siempre me ponen un vaso de agua. Hasta ahí, normal. El problema es que a mí no me gusta

Miguelitor
hace 17 horas2 Min. de lectura


Dieta Implante 666
Ni dieta mediterránea. Ni keto. Ni veganismo. Ni pollas en vinagre. ¿Quieres perder peso? Que te arranquen un diente. Mano de santo. Con dos cojones. Chico. Hoy hace tres semanas desde que me pusieron el implante. “No duele”, decían los iluminados de YouTube. Mis cojones morenos He rozado el umbral del dolor más doloroso. Ese dolor inhumano. Ese nivel exacto de sufrimiento que es pillarse los cojones con la tapa de un piano. Acuérdate de esa canción ochentera. Esa. Pues eso.

Miguelitor
hace 2 días1 Min. de lectura


Zapatillas de no estar en casa
Me voy a dormir. El día ha sido raro. Quería estar con mi familia, pero lo he pasado solo y lejos. No quería estar en casa. No quería ver a nadie. Así que me he pirado a las montañas. Anoche me tomé media pirula para dormir y dormí la mitad. Me desvelé y me tomé la otra media. Descansé un poco más. Al despertar, lo primero que hice fue acordarme de mi madre. Después escribí en el blog. Para ella. Luego me puse las zapatillas de no estar en casa y me fui a la montaña. Le dije

Miguelitor
10 feb1 Min. de lectura


No hay avión que vuele rápido
No sé qué cojones escribir. Solo sé que tengo que darle a la puta tecla. Estoy en Hong Kong. Mi padre, mis hermanas y mis sobrinos están velando a mi madre. A horas de que la incineren. Y yo aquí. Siento tristeza. Culpa. Y un puto alivio. Ya descansa en paz. Y vuelvo a llorar. A la mierda la filosofía. La muerte no llega cuando menos te la esperas. La muerte es una puta. Y llega. Punto. Nos va a joder a todos. A tus amigos. A tu familia. A ti. Sin excepción. Estoy lejos de cr

Miguelitor
10 feb2 Min. de lectura


He escrito dolor con tiza en un papel
No me faltan palabras. Me sobra el puto dolor. Lo tengo aquí. Atravesado en el pecho. No cabe. No sale. He escrito sobre todo. Sobre los curros de mierda. Payaso, furgonetero, pollero. Sobre cambiar de traje. De nombre. De vida. Sobre los porros, el alcohol, las sábanas sucias. Las tías que besé y las que me jodieron. Sobre Hong Kong, Mallorca, Cáceres. Moverme para no pensar. Irme para no quedarme. Escribí DOLOR cuando se fue mi amigo Jose. Supe lo que era la muerte cuando f

Miguelitor
9 feb1 Min. de lectura


Aquí no sonríe nadie
Bueno, pues nada. Después de despertarme a las cuatro para ver al Real Madrid y confirmar que el fútbol es una enfermedad crónica sin tratamiento ni ganas, me voy a China. A las 6:20 ya voy de camino al dentista. La vida moderna es esto. A mí madrugar no me disgusta. Me gusta estar despierto cuando otros todavía no han empezado a arrepentirse del día. Como Mike Tyson. Pero sin dinero. Voy en el barco y miro las caras de los que van a currar. O a lo que sea que Dios les haya a

Miguelitor
9 feb2 Min. de lectura


Que se metan la torre Eiffel por ahí
Las fruterías huelen a fruta. A fruta de toda la puta vida. No es solo el olor. Es la vista. Un puto paraíso sensorial. Con dos cojones. A mí siempre me ha gustado pasear por mercados. Vocinglear, como dicen en mi pueblo. Mirar lo que hay, oler, criticar, catar. De hecho, es el único turismo que hago. Mercados y exposiciones. Todo lo demás me la suda. La Torre Eiffel, por ejemplo. Que se la metan por el culo. Si voy a París no quiero ver hierro. Quiero ver mercados callejeros

Miguelitor
8 feb2 Min. de lectura


Guapo, guapo, guapo!
La mejor dieta de toda la vida es no tener dientes. O tener solo los de abajo. Como las ovejas. Con dos cojones. No hace ni dos semanas del implante y estoy guapo de cojones. Guapo. Guapo de foto mala. Eso sí, ni se te ocurra que sonría. Porque sonrío y se va todo a tomar por culo. Los modelos no se ríen. Los idiotas, sí. Por cierto. Comer purés y beber batidos es un coñazo monumental. Pero funciona. Qué jodida rabia. Yo siempre he sido un goloso. Un puto desastre con patas.

Miguelitor
6 feb1 Min. de lectura



Miguelitor
3 feb0 Min. de lectura


Hoy me he levantado dando un salto MORTAL
Hoy me he levantado con energía. Con dos cojones. Como los Hombres G, que se levantaban dando un salto mortal cuando aún no sabían que la vida te iba a dar hostias sin música de fondo. Puedo abrir la boca. Sonrío a medias. Y puedo decir la efe. Repito: puedo decir la efe. Con dos cojones. No te voy a volver a hablar del diente. Porque no te interesa. Y porque a mí, como escritor, ya me da exactamente igual. No quiero contar mi miseria. Quiero escribir mi energía. Que es otra

Miguelitor
1 feb2 Min. de lectura


Enero, implantes y ganas de morder
Empecé el año acojonao y con implantes dentales. Enero me metió el rabo en la boca sin pedir permiso. Lo termino con la cara menos hinchada y el ego recolocándose en su sitio natural: por las nubes. Sigo siendo el más guapo que conozco. No es opinión. Es diagnóstico. Ayer me levanté medio humano y dudé entre ir a currar o quedarme en casa odiando al mundo como una persona equilibrada. Pero es final de mes y las facturas no entienden de encías rotas ni de crisis existenciales,

Miguelitor
31 ene2 Min. de lectura


Segunda noche después del implante
Segunda noche después del implante y no puedo dormir. Empiezo a ponerme nervioso. La cara sigue hinchada. La boca reseca. Y la fiebre asoma ya por la calva. 37,5. No es mucho. Pero es justo lo suficiente para comerte el coco despacio. Seguramente estar ayer todo el día leyendo en el Kindle y pegado al ordenador no ayudó a mi visita a Morfeo. A las doce me tomé la media pastilla que sobró de ayer. Ahora son las 2:40 y aquí estoy: escuchando búhos, a mi mujer roncar, y empezand

Miguelitor
28 ene2 Min. de lectura
Segundo libro del año: Mooch, de Dan Fante
Entre el trayecto de ida y vuelta al dentista y pasar el día tirado leyendo con la cara hinchada, me he ventilado el segundo libro del año. Mooch, de Dan Fante. Me mola cómo escribe este tipo. No adorna. No pide perdón. En el libro se cae bajo. Muy bajo. Y luego se vuelve a levantar, aunque nadie le esté esperando arriba. Aquí hay alcohol, putas, drogas, y todo se cuenta con naturalidad, como se cuentan las cosas que forman parte del día a día. Sin épica. Sin moralina. Hay no

Miguelitor
27 ene1 Min. de lectura


Crónica de un implante dental (o cómo acabar con cara de melón)
Bueno. Ya está hecho. Ya me han metido en la boca lo que, dentro de cuatro meses, será la base de un diente nuevo. Ahora mismo estoy jodido. Tengo la cara como si me hubiera atropellado un balón medicinal lanzado por Dios con mala hostia. Pero lo peor ha pasado. O eso quiero creer. Para ir al dentista yo cruzo una frontera. En Hong Kong ir al dentista es dejar a tu mujer como fianza. Yo con la mía discuto, claro, pero prefiero discutir con ella que verla embalsamada en recepc

Miguelitor
27 ene3 Min. de lectura


Lavarse las manos (o hacerse el loco)
Entre las grandes farsas de la civilización está la de lavarse las manos después de mear. Yo estuve años sin hacerlo. Años. Normal. Si meas en el campo, el único grifo es el viento. No voy a fingir ahora que siempre fui un ejemplo. Me paso el día por Hong Kong. Calle arriba, calle abajo. Fotos. Clases de español. Y dos o tres veces al día, servicio público. Lo que toque. Sin ceremonia. Y miro. Porque mirar es un vicio. Y porque de ahí salen las fotos. Miro quién se la toca y

Miguelitor
21 ene2 Min. de lectura


HOY HACE TREINTA AÑOS
Hace años tuve un accidente en la mili. De tráfico. De los que no tienen gracia. Me cago en el coronel y en toda la compañía. Yo conducía. Land Rover 88. 4x4. Tres compañeros conmigo. De Ceuta a Benzú. Había levante o poniente, no lo sé. Las olas salpicaban la carretera. El subteniente fue claro: tenía que estar allí a tal hora. Sí o sí Íbamos tarde. Yo pisaba. En una curva se me fue el coche. Corregí. Y la señora que venía de frente nos dio. Salí despedido. El coche empezó a

Miguelitor
20 ene1 Min. de lectura


Oda a la arrogancia
Me gusta la arrogancia No la de los niños ricos. Eso no es arrogancia, es pasta mal digerida. Hablo de la otra. La que no pide permiso. La que te levanta y te dice: el mundo está mal hecho y alguien tiene que arreglarlo. Los humildes obedecen. Los arrogantes escriben. La humildad aguanta. La arrogancia empuja. Claro que es peligrosa. Es una navaja oxidada. O rajas la mediocridad o te rajas tú. A jugar. El conformista pregunta por qué. El arrogante pregunta por qué no y prende

Miguelitor
19 ene1 Min. de lectura


NO PELO NI UNA PUTA GAMBA
Mi mujer pela las gambas a dos manos. Como una puta profesional en una cadena de montaje. Una para ella, otra para el mundo. Yo no. Yo soy un señorito. Mírale las manos después de la masacre. Tiene los dedos arrugados. como si hubiera estado en remojo tol día Los míos, IMPECABLES. Listos para coser un botón, que tampoco voy a coser, por cierto Mancharme las manos me da un asco que te cagas. Lo único que toco es el pan y las alitas de pollo Pero las alitas se han ido a la mier

Miguelitor
14 ene1 Min. de lectura


ME HAN QUITADO EL IMPLANTE
Pues nada. Ya me han quitado el implante que llevaba luciendo en el paleto desde 2005. Veinte años ahí, aguantando como un campeón. Barato. Normal. Me he ido a China y me lo ha quitado un fontanero con una llave grifa. ¡Madre del amor hermoso!. La verdad es que el implante ya estaba dando por saco. Había creado infección, se estaba comiendo el hueso y eso hacía que el diente postizo se metiera para dentro y se torciera a la derecha como si tuviera ideas propias. La estética m

Miguelitor
5 ene1 Min. de lectura


HOY ME HE PUESTO COMO UN CERDO
Me tienen calado. La familia de mi mujer sabe de qué pie cojeo. Saben que si me sientan a una mesa, es para verme comer como si no hubiera un mañana. Es mi naturaleza. No tengo freno. Nunca lo he tenido. Ni con las birras, que caían de dos en dos. Ni con los porros, que me fumaba hasta hacerme un puto ocho. Y sobre todo, no tengo freno cuando la cuenta la paga otro. Es una ley sagrada. de lo que no cuesta, lleno la cesta. Con dos cojones. Hoy tocaba celebración. El cumpleaños

Miguelitor
4 ene2 Min. de lectura


Hoy he visto a un mayordomo sonreír.
Hoy he visto a un mayordomo sonreír. Ya he contado varias veces que parte de mis facturas las pago cantando con una señora. No sé cantar, lo cual lo hace todavía más meritorio. Además, me meto tanto en el papel que corrijo hasta al pianista. Once años cantando Bésame mucho. Me la sé hasta del revés. Ella sabe que canto mal, pero me paga por la cara que le echo. Con dos cojones. El caso es que hoy no ha llegado a tiempo a su casa y ahí estaba yo, en la mansión, solo, con un ma

Miguelitor
2 ene2 Min. de lectura


MI CARA NO COINCIDE CON MI CARA
Ayer fui a no sé qué ministerio. a hacerme la tarjeta para moverme por China sin pasar por inmigración Para los occidentales todos los orientales se parecen Para ellos, todos somos el mismo puto guiri con la cara quemada por el sol. Es así de simple y de jodido. Tú te crees único, pero para el resto del mundo eres solo una puta categoría. Un ¨tontolbolo¨ llamó una vez a mi mujer. Que me estaba viendo morreando con otra. El cabrón. Me confundió con un pelirrojo con cara de vin

Miguelitor
1 ene1 Min. de lectura
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