top of page
Únete a mi blog
Join our email list and get access to specials deals exclusive to our subscribers.


ESPERAR NO ES TUMBARSE
Yo siempre he estado esperando mi turno. Como tú. Con paciencia. Con los dientes apretados. Hasta que nos llamen. Con dos cojones. Nunca sabemos cuándo va a tocar. Esperé mi primer beso. No fue con la que me gustaba. Pero llegó. Y cuando llega algo que llevas esperando, aunque no sea perfecto, sabe a gloria. No por la chica. Por la espera. Por la tensión acumulada. Por el “ya era hora”. Todos esperamos. Un curro. Una llamada. Un mensaje. Un sí. Una oportunidad. Esperamos con

Miguelitor
13 mar2 Min. de lectura


Alta cocina, baja acera
Si hay algo que me gusta fotografiar en Hong Kong son los cocineros sentados en el suelo. En el puto suelo. En el callejón. Al lado de la basura. Con dos cojones. No tengo dos fotos. Tengo material para un libro entero. Siempre que salgo a caminar veo alguno. Uniforme blanco. Delantal. Zuecos Sentado en la acera absorbiendo ciudad. Gérmenes. Humo. Grasa vieja. Vida real. Y luego vuelven dentro. A emplatar delicadeza. Ojo. No critico al tipo. Cada uno descansa donde puede. Y e

Miguelitor
12 mar2 Min. de lectura


Vega Sicilia y dos Champions league
Recuerdo que pasó tres veces. Tres. Un tipo venía al restaurante donde yo trabajaba. Se sentaba solo. Sin ruido. Sin séquito. Sin postureo. Y pedía un Vega Sicilia. 700 eurazos la botella. Y pedía que yo le acompañase a bebérselo. Con dos cojones. Yo llegué a Hong Kong en 2010 a vender vino. No había abierto una botella en mi puta vida. Y de repente me veo hablando de taninos. Vete tú a saber qué cojones es eso. Yo asentía. Ponía cara de entendido. Giraba la copa. Miraba al i

Miguelitor
11 mar2 Min. de lectura


Tengo cara de gilipollas
A mí los taxistas de Hong Kong me ven cara de gilipollas. Blanquito. Barba pelirrojilla. Perilla ya medio cana. Gorra para atrás. Cero chino. Alarma automática. “Este es primo.” Se les ilumina la cara como si hubieran encontrado el premio en el roscón de Reyes. Este paga de más. Este no se entera. A este le damos un paseíto. Por sus cojones que me lo dan. Lo que no saben es que llevo quince años pateando esta ciudad. Quince. He fotografiado medio Hong Kong. He dado clases. He

Miguelitor
10 mar2 Min. de lectura


Soledad, la mayor de las torturas
Aunque soy de los que hablan hasta aburrirte. Aunque soy de los que necesita ruido. Aunque soy de los que si hay silencio lo rellena hablando de sí mismo. Hay momentos del día en los que me sobras tú. Y todos. Quiero estar solo. Con mi monte. Con mi ejercicio. Con mi lectura. Con mis fotos. Con mis palabras. Sin testigos. Sin conversación. Sin explicación. Solo. Y no es postureo. No es “me voy a encontrar a mí mismo”. Es necesidad. Es vaciar ruido. Es bajarle el volumen al mu

Miguelitor
9 mar2 Min. de lectura


ICHIGO ICHIE (sí, otra palabrita rara, aguanta)
En la academia estamos con el Ichigo Ichie. Sí. Suena a que te voy a vender incienso, una katana y paz interior. Relájate. No va de eso. Los momentos no vuelven Jamás. Ni este segundo. Ni esta respiración. Ni esta versión tuya que está leyendo esto. Tic. Tac. Tic. Tac. El tiempo no pasa. Te va quitando capas. Y tú ni te enteras. El que se levantó esta mañana ya no existe. Y el que se acueste esta noche tampoco será este. ¿Te jode? Perfecto. Esa es la idea. Ichigo Ichie no es

Miguelitor
8 mar2 Min. de lectura


He estado aquí, cabrón!
Gran parte de los grafitis son una puta mierda. Firmas. Rayajos. Meadas para marcar territorio. Pero a veces, ves uno. Y dices: HOSTIA. No es el dibujo. No es el color. Es otra cosa. Es el riesgo. Las pelotas. El tiempo robado. Un grafiti no se pinta en un estudio con música de mierda. Se pinta con el corazón en la puta boca. Mirando por encima del hombro. Sabiendo que si te pillan, te joden. Y esa tensión está en la línea. En Madrid todos hemos visto a Muelle. A Mosca. A Pib

Miguelitor
7 mar2 Min. de lectura


Cafeses
Tengo un amigo al que las cosas, desgraciadamente, no le van muy bien. Pero para cafés. Los del bar. Con dos cojones. Tiene mérito que con 55 palos todavía no se haya hecho un puto café en su casa. Y no porque no tenga cafetera. Tiene. Buena además. Pero no se le pone de las pelotas usarla. A él le gusta el café del bar. El ambiente del bar. El runrún de fondo. El choque de platos. El grito del camarero. El soniquete de la leche hirviendo saliendo por el… por el piturro de la

Miguelitor
6 mar2 Min. de lectura


Empapelar el mundo
Rara vez coincido con alguno. Pero cuando los veo me acerco. No por el cartel. Por ellos. Hablo de los que empapelan la calle. Los del cubo. El cepillo. La cola blanca. Los pósters enrollados como si fueran dinamita cultural. Van pegando capas encima de capas. Con una soltura que me flipa. Pim. Plaf. Cepillazo. Siguiente. Mientras tanto nosotros pasamos por delante como zombis. Una vez pegados, los carteles desaparecen. Ya no los vemos. Estamos empapelados por todos lados. Pu

Miguelitor
5 mar2 Min. de lectura


Si lo que siento no está en el encuadre, estoy mintiendo
Voy a decir algo que jode un poco. Muchas veces creo que estoy contando algo profundo. Y el encuadre me deja en ridículo. Digo que la foto va de soledad. Y lleno el marco hasta arriba. Digo que hablo de angustia. Y compongo todo equilibradito, perfecto, respirable. Digo que muestro vulnerabilidad. Y disparo desde lejos, protegido, cómodo. Muy valiente todo. Luego miro la foto y algo no encaja. Claro que no encaja. Estoy diciendo una cosa y encuadrando la contraria. El encuadr

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura


Mi brillante criterio inmobiliario
Recuerdo cuando medía la vida en bares. Pensaba que una buena zona para vivir era la que tenía un bar cerca. Tonto el bolo. Me daba igual la Renfe. El polideportivo. El supermercado. La parada del metro. Eso era decorado. Yo lo único que miraba era: ¿hay un bar abajo? Si lo había, aprobado. Si no, barrio de mierda. Así funcionaba mi brillante criterio inmobiliario. Para mí un bar era sinónimo de diversión. De escape. De romper la rutina. De anestesia rápida. Yo no buscaba hog

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura
No tener claro lo que quiero (y por qué eso es exactamente donde debo estar)
No tengo claro lo que quiero. Y empiezo a sospechar que ese es exactamente el lugar correcto para estar. Si lo tuviera clarísimo demasiado pronto, probablemente sería una idea débil pero cómoda. Redonda. Explicable. Vendible. Pero lo cómodo casi nunca es profundo. ¿Funcionan las panorámicas? Sí. Pero no por ser panorámicas. Funcionan si aportan significado. Si solo son un efecto visual llamativo, se convierten en truco. Si la distorsión habla del concepto, entonces se convier

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura


Fotografiar la locura (o intentar hacerlo)
Estoy intentando fotografiar la locura. No sé exactamente qué es. No sé exactamente cómo se ve. Pero siento que no tiene que ver con poner cara rara. La distorsión del espacio ya genera inestabilidad. Eso lo he comprobado. Mi cara —aunque sea el más guapo del mundo, de toda la pura vida— genera incomodidad cuando la acerco demasiado. Invado el espacio del espectador. Lo fuerzo. Lo incomodo. ¿Eso es locura? No lo sé. No quiero hacer una secuencia de expresiones. No estoy para

Miguelitor
4 mar3 Min. de lectura


La confianza no posa
Esta no es una foto sobre composición. No es sobre líneas. No es sobre luz perfecta. No es sobre teoría. Es una foto sobre confianza. Mi mujer. Mi pierna. Nuestra casa. Una noche cualquiera. Nada extraordinario. Y sin embargo, todo lo importante está ahí. La confianza no hace ruido. No entra en la habitación dando un portazo. La confianza es quedarte. Es enseñar la parte fea. Es dormir sin máscara. Es discutir y no irte. Es saber que puedes fallar y aun así seguir ahí. Eso in

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura


Más PUNK que cualquier foto épica
Esta foto ni grita, ni impacta ni falta que le hace No está hecha para que digas “wow”. ni para que la entiendas Es una foto de permanencia. De esas que no se entregan rápido. Incomoda un poco. Claro, no la entiendes El punto de vista no es el habitual. Ese pie en primer plano, desenfocado, invadiendo casi todo, no está ahí por estética. Y la mano. ¿Por qué cojones la mano? Está ahí para joderte la posición cómoda. No miras la imagen desde fuera. Estás dentro.Te guste o no. H

Miguelitor
3 mar2 Min. de lectura


No es una serie. Es una herida
Esta semana estamos trabajando narrativa en la academia Narrativa. No fotos bonitas. No encuadres limpios para colgar en el salón. Narrativa. Tres fotos. Ni una. Ni dos. Ni cuatro. Tres. Inicio. Desarrollo. Final. Con dos cojones. Cada alumno escoge un concepto abstracto. El que le dé la gana. Sin permiso. Sin excusas. Yo he escogido el dolor. La impotencia. Porque hace tres semanas perdimos a mi madre. Un beso al cielo, siempre. Te quiero, mamá. Y aunque la vida siga —porque

Miguelitor
3 mar2 Min. de lectura


No he hecho una panorámica en mi puta vida
Hoy me han retado en la academia de fotografía en Hong Kong Con dos cojones. Estábamos hablando de cámaras. De formatos. De lo de siempre. Y de repente sale la pregunta: ¿Quién ha trabajado en panorámica? Silencio. Nadie. NI UNO. Y yo ahí, tan digno, con años de calle encima. Y no había hecho una puta panorámica en mi vida. ¿Por qué? Porque el 3x2 es cómodo. Porque es lo que viene por defecto. Porque no molesta. Y porque, si soy honesto, siempre pensé que la panorámica era un

Miguelitor
2 mar2 Min. de lectura


En este blog no se aprende una Santa Mierda
Este blog es de fotografía. Fotografía. No marketing. Ni tutoriales para ansiosos. Ni “haz esto y mejora en 7 días”. Fotografía. Y escribo. Porque si solo fotografío me falta algo. Y si solo escribo me estoy mintiendo. Las dos cosas juntas o nada. Si no se mezclan, me oxido. Hoy me escribió un tipo. Que en mi blog no aprende nada. Nada. Cero patatero. Me encanta. Perfecto. No sé qué buscaba. Yo no arreglo vidas. No arreglo carreras. No arreglo ignorancias. Yo escribo. Y hago

Miguelitor
27 feb2 Min. de lectura


Necesito el monte
Hoy es 20 de febrero. Llevo días triste. Pensativo. Con la cabeza dando vueltas como lavadora vieja. Pero no he dejado de entrenar. Con dos cojones. Ya lo dije: la mejor dieta del mundo es que te arranquen un diente y se te quede la cara como si te hubieran cruzado cuatro hostias bien dadas. Se te quita el hambre. Se te quita la merienda. Se te quita la tontería. Y cuando ves que bajas de peso te vienes arriba. Dolor estético. Motivación absurda. Funciona. Después de lo que p

Miguelitor
20 feb2 Min. de lectura


El drama del puto vaso de agua
Mi trabajo casi siempre es online. Pero a veces tengo que ir a casas ajenas a conjugar verbos en sofás que no son míos. Nunca me ha gustado estar en casa de nadie. Ni aunque me inviten. Ni aunque me sonrían. Estoy incómodo. Que me den una patada en la rodilla ahora mismo si tú te sientes cómodo en tu trabajo. Te jodes. Haber estudiado más. ...O menos. El caso es que cuando voy a las casas siempre me ponen un vaso de agua. Hasta ahí, normal. El problema es que a mí no me gusta

Miguelitor
17 feb2 Min. de lectura


Dieta Implante 666
Ni dieta mediterránea. Ni keto. Ni veganismo. Ni pollas en vinagre. ¿Quieres perder peso? Que te arranquen un diente. Mano de santo. Con dos cojones. Chico. Hoy hace tres semanas desde que me pusieron el implante. “No duele”, decían los iluminados de YouTube. Mis cojones morenos He rozado el umbral del dolor más doloroso. Ese dolor inhumano. Ese nivel exacto de sufrimiento que es pillarse los cojones con la tapa de un piano. Acuérdate de esa canción ochentera. Esa. Pues eso.

Miguelitor
16 feb1 Min. de lectura


Zapatillas de no estar en casa
Me voy a dormir. El día ha sido raro. Quería estar con mi familia, pero lo he pasado solo y lejos. No quería estar en casa. No quería ver a nadie. Así que me he pirado a las montañas. Anoche me tomé media pirula para dormir y dormí la mitad. Me desvelé y me tomé la otra media. Descansé un poco más. Al despertar, lo primero que hice fue acordarme de mi madre. Después escribí en el blog. Para ella. Luego me puse las zapatillas de no estar en casa y me fui a la montaña. Le dije

Miguelitor
10 feb1 Min. de lectura
bottom of page
