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Como el vegano que mira los filetes
Estamos intentando fotografiar el color en movimiento. Con dos cojones. Yo soy un tipo de blanco y negro. De los clásicos. Pero sin pantalones de pana, sin patillas, y tampoco fumo en pipa. El reto del color me llama. Me motiva. Me gusta. Pero no es lo mío. Quizá… de momento. Tener solo cuarenta minutos para fotografiar el reto hace que vayas con prisas. O que no consigas lo que quieres. Pero como en las competiciones, lo importante es participar. Enfocarse en el color, para

Miguelitor
hace 2 días1 Min. de lectura


Hasta que la muerte os separe
Había nervios en la casa. Flores que se recibían. El fotógrafo a punto de llegar. La madre mandando. Y la niña… Con su vestido de novia. Hoy era el día. A dos pueblos de aquel, un sastre vestía al novio como se viste a los toreros. Con ayuda y alfileres. El padre bromeaba junto a los hermanos sobre los trajes que llevarían en el acompañamiento. Salvo el chaleco plateado, el botón de la chaqueta y el color del clavel en la solapa, eran idénticos. Los amigos empezaban a llegar.

Miguelitor
hace 3 días2 Min. de lectura


La chica que a mí me gustaba
No tendría mas de veinte años. Guapo. Alto. Rubio. Fuerte. Y gilipollas. Fumaba porros como si le pagaran. Pero si le ofrecían un piti, decía que no fumaba. El puto amo del futbolín. El rey del bordillo con la litrona. La chica que yo quería, babeando por él. Y él, de flor en flor. Ella esperaba las migajas. Yo esperaba que se estrellara. Camiseta sin mangas. Levi’s 501. El uniforme del cabrón con suerte. Todo era bonito. Luego dejó de serlo. Después se pudrió. Sabes cómo aca

Miguelitor
7 abr1 Min. de lectura


ME CAGO EN MIS MENESTERES
Entre los cientos de problemas que puede tener un chico de pueblo,
llover no debería ser uno de ellos. Pero ojo la que me ha caído hoy. Me cago en la naturaleza y en mis menesteres. Hace tiempo que no salgo mientras llueve.
Y cuando veo a los que salen, me río. Que se jodan. Pues hoy me ha tocado a mí. Jódete Miguel Cuando estoy acostumbrado a salir con lluvia, salgo en chanclas.
Pantalón corto.
Sin camiseta. Como Tarzán.
Pero calzado. Con dos cojones. Luego me cambio en c

Miguelitor
5 abr1 Min. de lectura


HELADO DE LIMON
El niño no paraba de dar guerra. Y los que estábamos allí ya estábamos hasta las pelotas. Los padres como si nada. El crío berreando porque quería un puto helado. Quince minutos. Quince. Y el volumen subiendo como si estuviera probando altavoces. —No es fácil ser padre —dijo Marcelo. —Ni hijo —le contesté—. Pero esto en mi casa se habría solucionado rápido. Un guantazo. Otra temperatura distinta al helado de chocolate, pero te deja más suave y aprendes para la siguiente. —No

Miguelitor
1 abr2 Min. de lectura


DE HOY NO PASA
Todavía no había desayunado y Luis ya se había fumado tres Ducados. Eran las 6:43 de la mañana de un martes 12 de noviembre. El viento de afuera silbaba fuerte y hacía retumbar las ventanas. Hoy iba a ser un gran día. Abrió la nevera y cogió las cuatro lonchas de salchichón que quedaban del domingo. En la cesta, un paquete de Bimbo con los culos del molde. Puso aceite de oliva, tomate y sal, por ese orden. Bebió un vaso de agua del grifo mientras hacía café. No tenía azúcar,

Miguelitor
31 mar1 Min. de lectura


TIENE MERITO CURRAR EN UN HOSPITAL
Hoy he estado en el hospital. Tranquilos. Todo bien. Tomografía anual. Control. Nada grave. Tiene mérito currar en un hospital. Mucho. Prefiero domar leones sin látigo. La agonía dura menos que un turno ahí dentro. Pasillos blancos. Caras largas. Se te encoge el cuerpo. Se respira denso. Supongo que los que curran ahí tendrán sus risas. Porque nadie aguanta eso sin blindarse. Ni el payaso se ríe siempre. Ni el fúnebre llora todo el día. Pero mérito tiene. Mucho. Yo tenía hora

Miguelitor
30 mar1 Min. de lectura


Era hermoso y rubio como la cerveza
Comprar carne en Hong Kong es una puta excursión financiera. En el pueblo, pedías dos filetes y nadie llamaba al banco. Aquí, cada chuleta equivale a dos cabras Si te paras a pensar, no comes. Y ese día me vine arriba. Un par de filetes de aquí. Otro de allá. Como si el dinero me saliera del culo. Hasta que llegas a la caja. Y la puta máquina escupe un número que no entiendes. El sudor frío. Miro el ticket. Miro al tendero. No. La máquina no está mal. El que está mal soy yo.

Miguelitor
26 mar1 Min. de lectura


Estadio Municipal Jenni Hermoso
Estadio Municipal Jenni Hermoso. El de mi pueblo. Con dos cojones. Creen que somos gilipollas. Que no distinguimos un homenaje de un puto paripé. Dos semanas para la foto. Y el campo no tiene nombre. PÁNICO. Abren el álbum de cromos a toda hostia. Y encuentran a la que brilla. La que se ha convertido en un símbolo. pero que no tienen nada que ver con el pueblo Y con su cara, con su historia, la alcaldesa sale guapa en la foto. ¡Vaya toalla!. Me imagino cuendo se lo digan a Je

Miguelitor
25 mar1 Min. de lectura


HOY SIGO SIENDO UN PUTO DESASTRE
Tengo dos virtudes. Soy guapo. Y tengo mi desorden ordenado. No es una excusa. Es un puto sistema. Si busco algo, lo encuentro. Siempre he sido un puto desastre. Mi madre me gritaba. Me la sudaba. El orden es para la gente sin imaginación. Para los que ordenan los huesos de las alitas de pollo que se comen. Besotes Bertuchi! Esa mierda me revuelve el estómago. Vivía en Cáceres. Soltero. Mi piso era una puta pocilga. Y un día, ligo. Trenzas. Pantalones hippies. Medias de color

Miguelitor
23 mar1 Min. de lectura


Ese bendito olor a pollo
El negocio familiar era vender pollos. No, "negocio" suena fino. Lo nuestro era vender cadáveres desplumados. ¿Quieres estrés? Vende algo que se pudre en dos días. Tu talento comercial no está en un puto máster. Está en el reloj de un pollo muerto. Con el pollo me pasa como con las patatas. Me gusta en el plato, no en las manos. El trabajo te deja las uñas teñidas de oficio. El olor metido en la piel. Pero hoy no hablo de eso. Hablo del OLOR. Andando por Hong Kong. Un furgón

Miguelitor
22 mar2 Min. de lectura


ESPERAR NO ES TUMBARSE
Yo siempre he estado esperando mi turno. Como tú. Con paciencia. Con los dientes apretados. Hasta que nos llamen. Con dos cojones. Nunca sabemos cuándo va a tocar. Esperé mi primer beso. No fue con la que me gustaba. Pero llegó. Y cuando llega algo que llevas esperando, aunque no sea perfecto, sabe a gloria. No por la chica. Por la espera. Por la tensión acumulada. Por el “ya era hora”. Todos esperamos. Un curro. Una llamada. Un mensaje. Un sí. Una oportunidad. Esperamos con

Miguelitor
13 mar2 Min. de lectura


Alta cocina, baja acera
Si hay algo que me gusta fotografiar en Hong Kong son los cocineros sentados en el suelo. En el puto suelo. En el callejón. Al lado de la basura. Con dos cojones. No tengo dos fotos. Tengo material para un libro entero. Siempre que salgo a caminar veo alguno. Uniforme blanco. Delantal. Zuecos Sentado en la acera absorbiendo ciudad. Gérmenes. Humo. Grasa vieja. Vida real. Y luego vuelven dentro. A emplatar delicadeza. Ojo. No critico al tipo. Cada uno descansa donde puede. Y e

Miguelitor
12 mar2 Min. de lectura


Vega Sicilia y dos Champions league
Recuerdo que pasó tres veces. Tres. Un tipo venía al restaurante donde yo trabajaba. Se sentaba solo. Sin ruido. Sin séquito. Sin postureo. Y pedía un Vega Sicilia. 700 eurazos la botella. Y pedía que yo le acompañase a bebérselo. Con dos cojones. Yo llegué a Hong Kong en 2010 a vender vino. No había abierto una botella en mi puta vida. Y de repente me veo hablando de taninos. Vete tú a saber qué cojones es eso. Yo asentía. Ponía cara de entendido. Giraba la copa. Miraba al i

Miguelitor
11 mar2 Min. de lectura


Tengo cara de gilipollas
A mí los taxistas de Hong Kong me ven cara de gilipollas. Blanquito. Barba pelirrojilla. Perilla ya medio cana. Gorra para atrás. Cero chino. Alarma automática. “Este es primo.” Se les ilumina la cara como si hubieran encontrado el premio en el roscón de Reyes. Este paga de más. Este no se entera. A este le damos un paseíto. Por sus cojones que me lo dan. Lo que no saben es que llevo quince años pateando esta ciudad. Quince. He fotografiado medio Hong Kong. He dado clases. He

Miguelitor
10 mar2 Min. de lectura


Soledad, la mayor de las torturas
Aunque soy de los que hablan hasta aburrirte. Aunque soy de los que necesita ruido. Aunque soy de los que si hay silencio lo rellena hablando de sí mismo. Hay momentos del día en los que me sobras tú. Y todos. Quiero estar solo. Con mi monte. Con mi ejercicio. Con mi lectura. Con mis fotos. Con mis palabras. Sin testigos. Sin conversación. Sin explicación. Solo. Y no es postureo. No es “me voy a encontrar a mí mismo”. Es necesidad. Es vaciar ruido. Es bajarle el volumen al mu

Miguelitor
9 mar2 Min. de lectura


ICHIGO ICHIE (sí, otra palabrita rara, aguanta)
En la academia estamos con el Ichigo Ichie. Sí. Suena a que te voy a vender incienso, una katana y paz interior. Relájate. No va de eso. Los momentos no vuelven Jamás. Ni este segundo. Ni esta respiración. Ni esta versión tuya que está leyendo esto. Tic. Tac. Tic. Tac. El tiempo no pasa. Te va quitando capas. Y tú ni te enteras. El que se levantó esta mañana ya no existe. Y el que se acueste esta noche tampoco será este. ¿Te jode? Perfecto. Esa es la idea. Ichigo Ichie no es

Miguelitor
8 mar2 Min. de lectura


He estado aquí, cabrón!
Gran parte de los grafitis son una puta mierda. Firmas. Rayajos. Meadas para marcar territorio. Pero a veces, ves uno. Y dices: HOSTIA. No es el dibujo. No es el color. Es otra cosa. Es el riesgo. Las pelotas. El tiempo robado. Un grafiti no se pinta en un estudio con música de mierda. Se pinta con el corazón en la puta boca. Mirando por encima del hombro. Sabiendo que si te pillan, te joden. Y esa tensión está en la línea. En Madrid todos hemos visto a Muelle. A Mosca. A Pib

Miguelitor
7 mar2 Min. de lectura


Cafeses
Tengo un amigo al que las cosas, desgraciadamente, no le van muy bien. Pero para cafés. Los del bar. Con dos cojones. Tiene mérito que con 55 palos todavía no se haya hecho un puto café en su casa. Y no porque no tenga cafetera. Tiene. Buena además. Pero no se le pone de las pelotas usarla. A él le gusta el café del bar. El ambiente del bar. El runrún de fondo. El choque de platos. El grito del camarero. El soniquete de la leche hirviendo saliendo por el… por el piturro de la

Miguelitor
6 mar2 Min. de lectura


Empapelar el mundo
Rara vez coincido con alguno. Pero cuando los veo me acerco. No por el cartel. Por ellos. Hablo de los que empapelan la calle. Los del cubo. El cepillo. La cola blanca. Los pósters enrollados como si fueran dinamita cultural. Van pegando capas encima de capas. Con una soltura que me flipa. Pim. Plaf. Cepillazo. Siguiente. Mientras tanto nosotros pasamos por delante como zombis. Una vez pegados, los carteles desaparecen. Ya no los vemos. Estamos empapelados por todos lados. Pu

Miguelitor
5 mar2 Min. de lectura


Si lo que siento no está en el encuadre, estoy mintiendo
Voy a decir algo que jode un poco. Muchas veces creo que estoy contando algo profundo. Y el encuadre me deja en ridículo. Digo que la foto va de soledad. Y lleno el marco hasta arriba. Digo que hablo de angustia. Y compongo todo equilibradito, perfecto, respirable. Digo que muestro vulnerabilidad. Y disparo desde lejos, protegido, cómodo. Muy valiente todo. Luego miro la foto y algo no encaja. Claro que no encaja. Estoy diciendo una cosa y encuadrando la contraria. El encuadr

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura


Mi brillante criterio inmobiliario
Recuerdo cuando medía la vida en bares. Pensaba que una buena zona para vivir era la que tenía un bar cerca. Tonto el bolo. Me daba igual la Renfe. El polideportivo. El supermercado. La parada del metro. Eso era decorado. Yo lo único que miraba era: ¿hay un bar abajo? Si lo había, aprobado. Si no, barrio de mierda. Así funcionaba mi brillante criterio inmobiliario. Para mí un bar era sinónimo de diversión. De escape. De romper la rutina. De anestesia rápida. Yo no buscaba hog

Miguelitor
4 mar2 Min. de lectura
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