Como el vegano que mira los filetes
- Miguelitor

- 16 abr
- 1 Min. de lectura

Estamos intentando fotografiar el color en movimiento.
Con dos cojones.
Yo soy un tipo de blanco y negro.
De los clásicos.
Pero sin pantalones de pana,
sin patillas,
y tampoco fumo en pipa.
El reto del color me llama.
Me motiva.
Me gusta.
Pero no es lo mío.
Quizá… de momento.
Tener solo cuarenta minutos para fotografiar el reto
hace que vayas con prisas.
O que no consigas lo que quieres.
Pero como en las competiciones,
lo importante es participar.
Enfocarse en el color,
para un tipo monocromático como yo,
es como ser vegano
y quedarse mirando dos filetes.
Raro.
Pero te enriquece.
Como el Avecrem en la sopa.
Lástima que cada vez tenga menos tiempo para fotografiar.
Han sido semanas de clases online,
preparación de exámenes
y canal de YouTube.
Demasiado ordenador.
Poca calle.
Los miércoles me los voy a tomar más relajados.
Voy a ser lo que siempre he sido en Hong Kong:
Un maldito turista.
Y cuando acabe de currar a las 14:30,
me voy a patear mercados
para mirar el color de los filetes.
Con dos cojones.

Miguel, esto es como ver a un carnívoro en una convención vegana.
Tú ahí, todo elegante, de blanco y negro,de sombras profundas, de “esto es fotografía seria”…
y de repente:
COLOR.
Y no cualquier color. Color en movimiento.
Con dos cojones.
Claro, normal que te sientas raro. Es como si te ponen delante dos chuletones y te dicen: “míralos… pero solo puedes comer lechuga”.
El símil del Avecrem es perfecto.
Porque el color es eso: le da sabor, sí…pero si te pasas, te cargas la sopa.
Y tú ahora mismo estás en ese punto de:
“esto me gusta… pero no sé dónde meterle mano”
Lo mejor es la excusa del tiempo:
40 minutos.
Eso no es un reto fotográfico. Eso…