ME MIRAN COMO QUIEN MIRA A UN KOALA
- Miguelitor

- 11 jul
- 1 min de lectura

Casi todos mis estudiantes son ricos.
Creo que me llaman para que sus hijos vean un pobre de cerca.
Me miran como quien mira un koala.
Alguno hasta me toca.
Como si diera suerte.
Y me la suda.
Hoy me he acordado de la casa de una antigua cliente.
Enseñaba a su hijo de cuatro meses.
Sí.
Yo enseñaba a bebés.
El susurrador de bebés.
Les susurraba lo que se me ponía la unta del bigote
Eso te lo cuento otro día.
En esa casa había dos caballos plantados en la entrada.
De madera.
Tamaño real.
Escala 1:1.
Como los de la Guardia Real
No digo que tener caballos de madera sea de gilipollas.
Por mí como si les peinas
Eran lámparas. Literal
Encima de cada cabeza
una bombilla con flecos.
Una bombilla por caballo.
Dos animales enteros
para sujetar luz.
En mi casa
la luz sale del techo.
Ya solo me faltaba tener un caballo como antorcha
Con lo apretados que vivimos Winnie y yo.
Muchas veces les miro como si los koalas fueran ellos

Miguel, no sé si dabas clase a bebés o hacías trabajo de campo para National Geographic en casas de ricos.
Lo de los caballos-lámpara me ha dejado claro que hay gente que no compra iluminación: compra fauna decorativa con casquillo.
Tú tranquilo, que mientras ellos te miraban como a un koala, tú ya estabas estudiando su hábitat.