ES UNA PUTA NECESIDAD
- Miguelitor

- 15 jul
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España 2 – Francia 0.
El grito no ha sido mío.
Ha sido del puto gol.
La mesa ha crujido.
El edificio entero sabe que estamos en la final.
Que se jodan los vecinos.
Y los gabachos.
Mi mujer no va contra España.
Va contra mí.
A ella se la suda el fútbol.
Quiere dormir.
Cree que el sueño es más importante que una semifinal.
Qué puta locura.
Lo mío con el fútbol roza la enfermedad.
Es una puta necesidad.
Juegue quien juegue, lo veo.
Con dos cojones.
Pero aunque sea enfermedad
no quiero la cura.
Quiero la siguiente dosis.
Fútbol. Ya está.
Se queje o no mi mujer.
Me denuncien o no los vecinos.
Esta noche, Inglaterra o Argentina.
Tres de la mañana.
Otra vez el corazón en la garganta.
Otra vez los golpes en la pared.
Otra vez su mirada desde la cama diciendo:
“Te odio.”
Que se joda el sueño.
Que se joda la paz.
Animo a Inglaterra, pues claro.
Es el Mundial.
Pero después viene la Liga.
La puta Champions.
Los resúmenes de cualquier cosa que ruede.
Llámame enfermo.
Llámame crío.
Llámame lo que quieras.
Pero cuando rueda el balón,
todo lo demás
espera.
Puto fútbol.

Miguel, lo tuyo con el fútbol ya no es afición: es una condición médica no reconocida porque ningún doctor se atreve a acercarse mientras hay partido. España marca un gol y no celebras tú; entra en combustión el edificio entero. La mesa cruje, los vecinos rezan y tu mujer confirma, una vez más, que se casó con un hombre tranquilo salvo cuando una pelota empieza a rodar.
Lo admirable es la coherencia. Da igual que sean las tres de la mañana, que juegue España, Inglaterra o dos equipos de una liga regional de Uzbekistán: si hay césped, árbitro y balón, ahí estás tú, entregando sueño, matrimonio y convivencia vecinal a una causa superior.
Eso sí, cuando llegue la final y…