En este blog no se aprende una Santa Mierda
- Miguelitor

- 27 feb
- 2 Min. de lectura

Este blog es de fotografía.
Fotografía.
No marketing.
Ni tutoriales para ansiosos.
Ni “haz esto y mejora en 7 días”.
Fotografía.
Y escribo.
Porque si solo fotografío me falta algo.
Y si solo escribo me estoy mintiendo.
Las dos cosas juntas o nada.
Si no se mezclan, me oxido.
Hoy me escribió un tipo.
Que en mi blog no aprende nada.
Nada.
Cero patatero.
Me encanta.
Perfecto.
No sé qué buscaba.
Yo no arreglo vidas.
No arreglo carreras.
No arreglo ignorancias.
Yo escribo.
Y hago fotos.
Para mí.
Si te sirve, bien.
Si no, puerta.
Me la suda quién lo lea.
Aunque sí, agradezco los comentarios.
Los buenos.
Los que piensan.
Los que no vienen a mendigar fórmulas.
Tengo una academia de fotografía.
Ahí se aprende.
Con ejercicios.
Con seguimiento.
Con hostias suaves y criterio.
En comunidad.
En paz.
El blog no es eso.
El blog es mi cuaderno.
Mi cabeza abierta.
Mi mierda ordenada.
Y escribo cuando quiero.
Y escribo de mí.
Porque si no hablo de mí
no me interesa el tema.
No soy periodista.
No soy coach.
No soy creador de contenido.
Soy fotógrafo.
Y escribo lo que se me pone en la punta del peine.
Al grano.
La semana que viene hay reto.
Tres fotos.Tres.
Y con eso me construyes una narrativa.
Sin PowerPoint.
Sin texto de 800 palabras explicando lo obvio.
Tres fotos.
Con dos cojones.
Alegría.
Tristeza.
Ruido.
Silencio.
Melancolía.
Rabia.
O lo que te queme por dentro.
Pero decide algo.
Mójate.
No me traigas tres imágenes bonitas que no dicen nada.
Bonito no es postura.
Yo lo tengo claro.
Voy a fotografiar la impotencia.
La impotencia de no haber podido hacer nada.
La impotencia de estar a diez mil putos kilómetros.
La impotencia de querer llamar
y no saber si hacerlo.
La impotencia que te deja quieto.
Un beso al cielo.
Mamá, te quiero mucho.
Tres fotos.
Sin drama barato.
Sin cielo épico.
Sin lágrimas performativas.
Impotencia.
Seca.
Con hueso.
Y si entras aquí buscando “aprender algo”,
aprende esto:
La fotografía no empieza en la técnica.
Empieza en la postura.
En decir:
Esto soy.
Esto me duele.
Y así lo encuadro.
Si eso no te interesa, perfecto.
Internet está lleno de ruido.
Este no es ese sitio.
Aquí no gritamos.
Aquí miramos lo que arde.
Y lo sostenemos.
Con dos cojones.

Al final resulta que el problema no es que aquí no se aprenda nada, sino que aquí no se enseña lo que muchos esperan.
Algunos buscan recetas, otros buscan respuestas rápidas, y tú solo pones el espejo.
Y claro, el espejo no explica, solo devuelve lo que hay.
La fotografía como postura más que como manual de instruccioneses incómoda, pero también es lo único honesto.
Tres fotos para contar algo que duelevalen más que cien técnicamente perfectas que no dicen absolutamente nada.
Lo difícil no es disparar la cámara, es dispararse a uno mismo.
Y eso no entra en ningún tutorial de siete días.
Aquí no se aprende fotografía rápida, se aprende a mirar despacio.
Y eso, hoy en día,…