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Nos vamos a China



Nos vamos a China mañana, a Shenzhen.

Suena a avión, almohada cervical y esa pastilla famosa para dormir…

pero nada de nada: vamos en metro.


No por chulería, sino por distancia.

Ir de Hong Kong a Shenzhen es como ir de Plaza de Castilla a Sol.

Pero con más controles y menos bocatas.


Vamos tres días, mi señora esposa y yo.

Un viaje de esos que haces cuando ya tienes las pelotas a punto de estallar.

Las mías son una bomba de relojería:

curro como un cabrón.

Fotos, vídeos, escribir, clases de español, webs…

hasta los webos.


Además de bajarme la hinchazón inguinal,

voy al dentista.

Porque en Shenzhen las clínicas son el Bernabéu de los dientes:

futuristas y caras, sí,

pero no tan criminales como las de Hong Kong.


La última vez fui a la clínica de una alumna mía.

Sí, alumna de español.

Forrada.

Me dijo: “Ven, que te hago un descuentazo”.

Y me lo hizo.

Un 50%…

pero de un precio tan inflado

que tuve que dejar de depósito a Winnie durante tres semanas.

Madre del amor hermoso.


Sale más barato ir a Madrid,

comerte un bocata de calamares,

hacerle un favor íntimo al dentista,

que te arregle lo que tenga que arreglar

y pagarle el doble de lo que te pida…

que hacerlo en Hong Kong.


Por eso, amigo lector,

me voy a China.

Y, ¿sabes qué?

Voy a hacer fotos allí.

 
 
 

1 comentario

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Enrique Murciano
Enrique Murciano
18 dic 2025
Obtuvo 5 de 5 estrellas.

Amigo… qué entrada.

Esto empieza como viaje exótico épico rollo Marco Polo 2.0

Pura poesía urbana.

Eso de comparar Hong Kong–Shenzhen con Plaza Castilla–Sol me ha matao. Solo faltaba el tipo vendiendo latas de Mahou entre vagones.

Lo de la hinchazón inguinal + dentista tiene lo suyo. Vas a volver nuevo: dientes brillantes y pelotas desinfladas.

Y me imagino la clínica: sillón futurista, robot aspirando saliva, camarera ofreciendo té, y el dentista diciendo:

“relaja la mandíbula pero abre más, que necesito meter otra turbina” 

Luego el tema descuento: Si cobrasen por respirar, te facturarían la humedad del ambiente.

Y ojo con la frase “me voy a China y voy a hacer fotos allí.” Suena a misión internacional como fotógrafo…


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