ME HAN QUITADO EL IMPLANTE
- Miguelitor

- 5 ene
- 1 Min. de lectura

Pues nada.
Ya me han quitado el implante que llevaba luciendo en el paleto desde 2005.
Veinte años ahí,
aguantando como un campeón.
Barato.
Normal.
Me he ido a China
y me lo ha quitado un fontanero con una llave grifa.
¡Madre del amor hermoso!.
La verdad es que el implante ya estaba dando por saco.
Había creado infección,
se estaba comiendo el hueso
y eso hacía que el diente postizo se metiera para dentro
y se torciera a la derecha
como si tuviera ideas propias.
La estética me la suda.
Sigo siendo el más guapo del mundo y punto.
Pero la infección es otra cosa.
Y que te huela la boca a cieno
va quitando las ganas de socializar
día a día.
Ahora mismo no puedo opinar de estética,
porque me han puesto un diente provisional.
Es de pladur
O un taco de cocina.
Aliexpress
No queda bien.
Ahora si quiero ser el más guapo
ha de ser en modo serio
Yo siempre he tenido los dientes separados.
Con gracia.
Con estilo.
Con aire francés.
Oh la lá!
Pues para rellenar el hueco
me han plantado un diente
más ancho que largo.
Estoy convencido
de que han cogido uno normal
y lo han girado noventa grados.
Los hijos de puta se reían
el fontanero se reía
La enfermera se reía.
Yo ya me imaginaba la chapuza
Me quedan dos visitas más.
La próxima, en cuatro semanas.
Me van a meter hueso
y hacer un taladro
con una broca del doce.
Ya lo tengo claro.
Quiero un diente de tiburón.
Grande.
Blanco.
Afilado.
Si voy a morder,
que sea con estilo.

Miguel, lo tuyo ya no es odontología… es bricolaje dental avanzado.
Veinte años con el implante aguantando como un Seat Panda del 92 y va China y te lo quita un fontanero con llave grifa.
Eso no es cirugía:
eso es mantenimiento industrial.
Lo del diente con ideas propias girándose a la derecha me ha matado. No era infección, era ideología.
La estética te la suda —como debe ser—pero claro, cuando la boca empieza a oler a pantano protegido por la UNESCO, ya toca intervenir.
El diente provisional de pladur / taco de cocina / Aliexpresses una obra de arte efímera. Un “confía en el proceso” llevado al extremo.
Y lo de ponerte un diente girado noventa grados…eso no es…