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Lee friedlander, el libro


Español / English


Ha sido un viaje de ida y vuelta, vino, se marchó y ha vuelto a llegar con dos y meses y medio de retraso, pero ya está aquí, y con ello, una sonrisa, la mía, una sonrisa de felicidad al tener un libro que tanto quería tener. Lee Friedlander editorial RM (fundación Mapfre).


Hace poco posteaba en este mismo blog una presentación y pequeña biografía acerca del señor Lee y su trabajo, (Pincha aquí para verlo, se abrirá en otra ventana) siendo uno de los fotógrafos más desconocidos e infravalorados en lo que respecta a la esfera de internet y los medios sociales, en ése post, reconocía que mi opinión fue muy atrevida cuando por primera vez veìa fotografías de este maestro y las tachaba de malas, peor técnica y malísimo gusto, hoy en día y aplicando eso que dicen rectificar es de sabios, reconozco y lamento mi atrevimiento, y digo muy seguro de lo que digo que el trabajo de Lee Friedlander me parece cojonudo, cojonudísimo


He empezado este post escribiendo que ha sido un viaje de ida y vuelta y que ya está aquí después de dos meses y medio y seguramente no lo hayas entendido. Todo empezó cuando a principios de Abril (el post fue a últimos de marzo) quise adquirir el libro y fui a la plataforma donde normalmente compro mis libros de fotografía, suelo comprar uno cada diez días, ya que son 10 días los que suele tardar en llegar desde Reino Unido hasta Hong Kong, recibo uno y compro otro, es un hobby caro pero nutre, en peores y más adictivas cosas me he gastado la poca pasta que siempre o nunca he tenido en mi vida. ese día compré el libro de Lee, el mencionado a la entrada y una vez hecho el checkout, el paga si lo quieres en español, el cabrón del navegador de mi Mac me jugó una mala pasada, unido a lo poco que soy de comprobar las cosas una vez terminadas, siempre he sido de querer terminar las cosas rápido sin terminar, Chrome, el navegador, autorrellenó los campos automáticamente una vez puesto mi nombre y apellidos en el formulario de envío, puso como dirección de envío una dirección de un cliente de Canadá que me compró una foto, algo así. (ejemplo, no es realidad auqnue puedes chequear en google maps esta dirección y decirme que te parece)


Miguel Marina

Cobalt Crescent 940, Ontario

Hong Kong


El libro llegó a Hong Kong pero los operarios de Hong Kong POst office se dieron cuenta de que esa dirección no existía, y lo mandaron de vuelta... entre pitos y flautas, atención al cliente, emails, disputas, disculpas por mi parte mil, hace dos días, el día 12 de Julio recibo de las manos sudorosas de mi cartero favorito el libro. He de matizar que al cartero no es que le suden las manos, sino que el calor que hace en Hong Kong a estas alturas del año mata a rusos por docenas.


384 páginas, dos kilos y medio, fuerte, robusto, de muy buena calidad en lo físico como en el contendido, tapas duras, caro pero imprescindible en tu biblioteca y textos de:

  • Ignacio Baeza (Vicepresidente de Fundación Mapfre)

  • Carlos Gollonet Carnicero (Curador de Fotografía)

  • Jeffrey Fraenkel entrevistando a Maria Friedlander, esposa del fotógrafo y hablando de la vida con él

  • Nicholas Nixon, opinando acerca de la mirada de Lee

Los textos están en inglés y creo que me dará para otro post., pero ya te digo que durante el prólogo de Carlos Gollonet Carnicero vas a ver alguna de las famosas fotos de soledad de Lee en las habitaciones de hotel con la tele encendida, algunos de sus autorretratos usando su propia sombra, sus abigarrados paisajes urbanos, sus famosos coches que te harán pensar si le gustaban mucho o nada y algunas de sus fotos de desnudo, no de él en pelotas, que quizá ganase en paños menores, sino de alguna modelo que si que gana, y mucho.


Las fotos del libro empiezan a todo color, saturados por ciertos, a ritmo de jazz de Sarah Vaughan, Miles David, Duke ellington. King Curtis (escuchándolo estoy ahora), Aretha Franklin, Ornette Coleman, John Coltrane para proseguir luego con sus fotografías callejeras ya en blanco y negro en Nueva Orleans, donde músicos callejeras soplan sus instrumentos y se puede escuchar el Blues viendo las fotos.


Las televisiones de los hoteles.

Estas fotografías me hacen pensar en cómo fotografiar la soledad, donde la única compañía que se tiene son las imágenes en movimiento de la caja tonta

Un radiador dando calor al televisor

Un niño borroso

Una mujer que ríe

Una mujer que llora

Una bella mujer dando la espalda a un espejo

LA familia, la puerta y el retrete en un perfecto tríptico