top of page

ICHIGO ICHIE (sí, otra palabrita rara, aguanta)



En la academia estamos con el Ichigo Ichie.

Sí.


Suena a que te voy a vender incienso, una katana y paz interior.

Relájate.

No va de eso.


Los momentos no vuelven

Jamás.

Ni este segundo.

Ni esta respiración.

Ni esta versión tuya que está leyendo esto.

Tic.

Tac.

Tic.

Tac.


El tiempo no pasa.

Te va quitando capas.

Y tú ni te enteras.


El que se levantó esta mañana ya no existe.

Y el que se acueste esta noche tampoco será este.


¿Te jode?


Perfecto.

Esa es la idea.

Ichigo Ichie no es poesía.

Es asumir que todo se está desintegrando mientras lo miras.


Y que la fotografía es plantarse delante de eso y decir:

“Lo he visto.”

Con dos cojones.


¿Has visto Smoke?

Un tipo hace una foto diaria durante 4000 días.

La misma esquina.

Mismo encuadre.

Mismo sitio.

4000 fotos iguales.

Que no lo son.


Porque la luz no es la misma.

Porque la gente no es la misma.

Porque él no es el mismo.

Pero a simple vista parecen idénticas.


Como tu vida cuando la miras sin atención.

Plano general.

Rutina.

Repetición.

Hasta que alguien te obliga a mirar de verdad.


Y entonces ves que no hay nada igual.


Ni un solo día.

Ni una sola sombra.

Ni una sola persona cruzando la calle.


Eso es Ichigo Ichie.


No la esquina.


El tiempo.

El desgaste.

La transformación silenciosa.


Fotografiar no es congelar un instante bonito.

Es aceptar que ese instante ya está muerto cuando disparas.

Y aun así lo registras.

No para salvarlo.

Sino para reconocerlo.


Para decir:


“Esto pasó por aquí.”


Y aquí viene lo punk.

Si de verdad entiendes que cada momento es irrepetible,

dejas de disparar por aburrimiento.

Dejas de hacer fotos por rellenar.

Dejas de fotografiar por postureo.


Empiezas a disparar como quien firma algo que no se repetirá.

Empiezas a estar presente.

Y eso da miedo.


Porque ya no puedes esconderte detrás de la técnica.

Ichigo Ichie no es místico.

Es brutal.

Nada se repite.

Ni tú.

Ni esta frase.

Ni la próxima vez que mires por el visor.


Y si eso no te remueve,

igual no es que la palabra sea japonesa.

Es que estás viviendo en automático.

Y eso sí que es triste.


Con dos cojones.

 
 
 

2 comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

Encuentro mucho por explorar con el Ichigo ichie. Me encanta usar los lentes vintage, y escribí esto https://www.facebook.com/share/p/1MFB4WNrto/

Editado
Me gusta

Lo curioso del Ichigo Ichie es que suena a filosofía japonesa delicada… y en realidad es bastante más brutal de lo que parece.

Porque lo que dice en el fondo es simple: todo lo que está pasando ahora mismo ya no va a volver a existir.

Ni la luz de esta tarde. Ni esa persona cruzando la calle. Ni tú mirando por el visor con esta cabeza y este cansancio concreto.

Por eso el ejemplo de Smoke es tan bueno. A simple vista son 4000 fotos iguales. En realidad son 4000 mundos distintos que solo parecen repetirse si uno mira rápido.

Y ahí está la trampa en la que caemos todos: pensamos que la rutina es repetición, cuando en realidad e…

Me gusta
bottom of page