No es una entrada graciosa, pero es honesta, y eso a veces pesa más que hacer reír.
Todos hemos tenido una edad en la que confundíamos libertad con ruido y valentía con no pensar. Algunos tuvieron la suerte de no dejar rastro. Otros, como tú, al menos aprendieron a mirarlo de frente.
Lo bonito (si se puede usar esa palabra) no es la cagada, es que hoy seas capaz de escribirla sin excusas, sin postureo y sin pedir que te entiendan.
Félix hizo lo que pudo. El pueblo aguantó lo que no tenía por qué aguantar. Y tú te llevaste una vergüenza que, bien mirada, es señal de que algo sí se colocó con los años.
Gracias por tu comentario Enrique. Me encanta lo que dices ¨Todos hemos tenido una edad en la que confundíamos libertad con ruido y valentía con no pensar¨
No es una entrada graciosa, pero es honesta, y eso a veces pesa más que hacer reír.
Todos hemos tenido una edad en la que confundíamos libertad con ruido y valentía con no pensar. Algunos tuvieron la suerte de no dejar rastro. Otros, como tú, al menos aprendieron a mirarlo de frente.
Lo bonito (si se puede usar esa palabra) no es la cagada, es que hoy seas capaz de escribirla sin excusas, sin postureo y sin pedir que te entiendan.
Félix hizo lo que pudo. El pueblo aguantó lo que no tenía por qué aguantar. Y tú te llevaste una vergüenza que, bien mirada, es señal de que algo sí se colocó con los años.
No todo el mundo…