He mandado Trainspotting a tomar por saco
- Miguelitor

- 12 jun
- 2 min de lectura

Llevaba más de dos meses con Trainspotting.
Es verdad que no he tenido mucho tiempo para leer,
pero cuando lo cogía me aburría como una mona.
Le han dado por saco.
Me marean esos libros que te descolocan con veinte nombres por página.
Pues este Nombre, apellido y mote
Acabo perdido.
A tomar por el culo
He empezado Todo lo que necesitamos del infierno, de Harry Crews.
De momento aparecen:
Duffy Deeter, el protagonista.
Su socio, que le odia.
Un negro que juega al baloncesto y al frontón.
El hijo de nueve años, gordo.
Y la mujer, rubia platino, que está más buena que el pan.
Me mola.
La historia de momento atrapa
Hay odio.
Desamor.
Cuernos.
Ejercicio extremo.
Violencia.
Y me acordé de algo que me dijo mi amiga Olivia:
Capítulo que te leas, comentario de texto.
Resume lo que leas.
Así que lo voy a hacer.
Aquí.
En el blog.
Con dos cojones.
Capítulo 1: Sexo, Holocausto y bicicletas de carbono
(este título lo he puesto yo)
El primer capítulo funciona como un puñetazo.
El protagonista está follando con una chavala
mientras habla de muertos en el Holocausto.
Ella le pide que le dé más fuerte.
Él habla de cámaras de gas.
Al principio me descolocó.
No sabía qué estaba pasando.
Parecía un polvo,
pero sonaba a conferencia sobre exterminio.
Follan.
Luego hablan.
Pero no se entienden.
A ella parece no gustarle hablar con él.
A él parece sudársela hablar con ella.
Cuando termina, el tipo sale con una bicicleta carísima.
Es cara porque es ligera.
Pero como es tan ligera y tan cara,
lleva una cadena y un candado que pesan casi la mitad de la bici.
Con dos cojones.
Qué contradicción tan bonita.
Una vez montado, se nos presenta como un animal en forma.
Gemelos marcados.
Músculos.
Disciplina.
Le gusta más montar en bici
que la chavala con la que acaba de estar.
Pero para él todo es arte.
El sexo.
El deporte.
La destrucción.
La conversación imposible.
¿Y sabes qué?
Me ha encantado el primer capítulo.
Mañana resumo el segundo.
Aunque te aconsejo que lo leas tú.
No todo va a ser follar.

Los libros deben llegar en el momento exacto para que signifiquen algo. Supongo que pasa igual con algunas personas y, claro, la fotografía.
Si me leyese ahora trainspotting no creo que me gustase mucho, pero lo leí en un momento un tanto punk de mi existencia y de alguna forma encajaba perfectamente.
Tomo nota del otro, me ha gustado la forma de comentar el libro, sin frases rebuscadas, directamente lo que te dice.
Miguel, ahora entiendo mucho mejor la entrada anterior sobre Duffy. Me gusta la idea de convertir cada capítulo en un comentario de texto, pero llevado a tu terreno: sin solemnidad, sin postureo literario y con esa mezcla de resumen, mala leche, humor y reflexión que hace que apetezca seguir leyendo.
Tiene gracia porque no solo cuentas lo que pasa en el capítulo, sino cómo te pega a ti como lector: primero la confusión, luego la contradicción de la bici carísima con el candado pesadísimo, después esa fascinación por un personaje que parece vivir todo —sexo, deporte, violencia y conversación— como si fuera una competición.
Me parece que has encontrado una forma muy buena de comentar libros sin que parezca una…