Dieta Implante 666
- Miguelitor

- 16 feb
- 1 Min. de lectura

Ni dieta mediterránea.
Ni keto.
Ni veganismo.
Ni pollas en vinagre.
¿Quieres perder peso?
Que te arranquen un diente.
Mano de santo.
Con dos cojones.
Chico.
Hoy hace tres semanas desde que me pusieron el implante.
“No duele”, decían los iluminados de YouTube.
Mis cojones morenos
He rozado el umbral del dolor más doloroso.
Ese dolor inhumano.
Ese nivel exacto de sufrimiento que es pillarse
los cojones
con la tapa de un piano.
Acuérdate de esa canción ochentera.
Esa.
Pues eso.
Ahora ya no me duele la boca.
Todavía llevo el diente provisional.
El de AliExpress.
Me queda peor que unos leotardos rojos.
Pero me la suda.
En cuatro meses vuelvo a ser el más guapo que conozco.
Que soy yo, claro.
El dentista me recomendó no masticar.
No es que yo haga mucho caso a los médicos.
Es que no podía.
Literalmente.
Empecé con purécitos.
Verduritas cociditas.
Zanahoritas blanditas.
Calabacincitos tristones.
Patatitas aplastaditas.
¡Todo tan mono!
Me aburrí de la cucharita.
Así que hacía pescadito hervidito
con verduritas blanditas
y lo machacaba con el tenedor
Aceite de oliva.
Y pa dentro.
Al principio, hambre.
Mucha hambre
Acostumbrado a un chuletón como postre,
unas judiítas verdes machacadas me dejaban silbando.
¡Como las teteras!
Pero el cuerpo aprende.
El ego se adapta.
La mandíbula se rinde.
Y ahora me veo rozando la perfección.
Más delgado.
Más afilado.
Más guapo.
Con un diente de AliExpress
que, si lo sé, lo pido de oro.
Para que reluzca.
Con dos cojones.

La única dieta que funciona de verdad: implante dental y rendición absoluta de la mandíbula. Ni nutricionista, ni gimnasio, ni fuerza de voluntad. Odontología aplicada al adelgazamiento.
Lo de que “no duele” es el mayor ejercicio de ficción desde las películas de superhéroes. YouTube debería poner aviso sanitario.
Eso sí, hay que reconocer la coherencia del método: si no puedes masticar, no comes; si no comes, adelgazas; si adelgazas, eres más guapo. Ciencia pura.
El diente de AliExpress tiene su encanto. Belleza accesible, globalizada y con envío rápido.
Al final vas a acabar patentando el método: “Operación bikini — versión quirúrgica”.
Eso sí, cuando vuelvas a morder un chuletón vas a llorar más que el día del implante.
Con dos…