Varón Dandy
- Miguelitor

- 24 abr
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Cuando éramos pequeños
nos echábamos Varón Dandy en el hueval.
Nos daba igual cómo oliera.
Solo queríamos una cosa:
Tener las pelotas vestidas con vello púbico
Un iluminado del barrio
nos dio la receta mágica:
“Échate Varón Dandy ahí abajo
y verás.”
Ciencia de portal.
Varón Dandy.
Santo grial del sobaco paternal.
Hoy hace 37 años
que tengo pelos en las pelotas.
Y no fue por el perfume de mi viejo.
Fue la naturaleza diciendo:
Ahora te jodes.
Bendito puto día.
Lo que empezó como medalla de guerra,
como orgullo testicular recién estrenado,
acabó en:
GAME OVER.
Jódete, machote.
Con lo tranquilos que estábamos
jugando a los cromos.
Ahora…
Responsabilidades.
Facturas.
Internet que no funciona.
Y se me pierde el boli rojo.
Tengo el alma
como el mono de un mecánico.
Hoy me he querido morir dos veces.
Día de mierda.
Día gris.
Sin conexión.
Pero aquí sigo.
Me he cagado en todo.
He escupido para arriba.
Y me he quitado antes de que me cayera en la gorra.
Ruleta rusa barata
con pensamientos de saldo.
Luego me he tocado las pelotas.
Literal.
Y metafóricamente.
Y me he acordado del Varón Dandy.
Del gurú del barrio.
De la promesa capilar.
Y he sonreído.
Porque crecer es una estafa.
Y lo único que no engaña
es el olor inguinal
a colonia del siglo pasado.

Miguel, has descrito el mayor fraude científico de la infancia española:
el crecimiento del vello púbico… patrocinado por colonia barata.
Ese momento en el que un iluminado del barrio, con más confianza que conocimientos, te suelta:
“échate esto ahí abajo y verás”
Y tú, claro…ingeniero químico con 10 años:
pa dentro.
Varón Dandy en el hueval. Eso no era madurar, eso era marinarse.
Y lo mejor es la ilusión:
no querías entender el cuerpo…querías el trofeo.
“¡ya soy mayor!”
Spoiler: sí… pero mal.
Porque pasas de los cromos…a las facturas, el wifi que falla y el boli rojo desaparecido.
Evolución humana resumida:
Nivel 1: huele a colonia de tu padre
Nivel 2: salen pelos
Nivel 3: te das cuenta de…