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LOS HOMBRES DEL AYúDAME

Foto 19/ de muchas. Viernes 23 de julio de 2026. LOS HOMBRES DEL AYÚDAME. Nuevo Proyecto PECHO LOBO
Foto 19/ de muchas. Viernes 23 de julio de 2026. LOS HOMBRES DEL AYÚDAME. Nuevo Proyecto PECHO LOBO

Tuve una hernia inguinal.

El bulto competía en tamaño con mis propios cojones.

Y yo,

al día siguiente, a entrenar

levantamiento de ruedas de tractor


Me operan.

Me cosen como a un puto saco de patatas.

Y a la semana, otra vez. A reventar.


Partiendo pollos con mi viejo,

cuando nos cortábamos con aquellos cuchillacos

nos echábamos lejía.


Que se rían los blandos con su mercromina y sus tiritas de dibujos


Y luego veo a otros

de colchones pikolín y 27 grados en su salón


Al del jersey en los hombros por si refresca.

Al que pide ayuda para meter la compra en el coche.

Al que abre un sobre de clamoxil como si desactivara una puta bomba.

Al que se queja porque el agua del grifo no tiene sabor a nube.

Al que necesita una zapatilla con cámara de aire para pisar el puto asfalto.

Al del Aftershave


Son los hombres del "ayúdame".

Los del "no puedo solo".

Los que convierten un puto resfriado en una guerra mundial.


No entienden nada.


No se trata de ser el más duro del cementerio.

Se trata de que tu dolor es TUYO.

Te lo comes tú. Lo digieres tú. Y lo cagas tú. EN SILENCIO.


El dolor es una cosa.

La queja es otra muy distinta.


El dolor te curte.

La queja te pudre por dentro.


Hay una línea muy fina entre tener una herida y ser un puto herido profesional.

Y a mí,

los que van por la vida enseñando el muñón para dar pena,

me dan puto ASCO.

 
 
 

2 comentarios

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Miguel, hay una diferencia entre ser resistente y darle trabajo extra al cirujano. Entrenar con una hernia, volver a levantar ruedas una semana después de que te cosan y echarte lejía en los cortes no demuestra que seas de acero; demuestra que tu sentido de la conservación estaba de vacaciones.

Entiendo el fondo de la entrada: una cosa es sufrir y seguir adelante, y otra convertir cada molestia en un espectáculo permanente para que todo el mundo contemple el muñón. La queja constante desgasta, contagia y, muchas veces, termina ocupando más espacio que el propio dolor.

Pero tampoco todo el que pide ayuda es un blando ni todo el que calla es fuerte. A veces la verdadera dureza consiste en…

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Todo eso está muy bien, pero, lo que yo me pregunto es... qué hay en el paquete? 😁

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